Al inicio de la década de los 90 llegaron a los salones recreativos una serie de juegos que acaparaban por completo la atención de los jugadores más jóvenes, ya que usaban como incentivo fotos y dibujos de unas simpáticas y picantes muchachitas. En España, las dos máquinas que gozaron de mayor popularidad fueron el Gals Panic y Pocket Gal.
En aquella época, Internet estaba al alcance de muy pocos, y los que rondábamos los 12 años, nos veíamos obligados a dar un largo paseo con rumbo a un kiosco de otro barrio, para poder hacernos con una revista “prohibida”, ya que en nuestro barrio los kiosqueros nos conocían por comprarle diariamente golosinas al terminar las clases. Es cierto que había gente que presumía de poder ver películas picantes en Canal +, sin embargo la mayoría mentía y no se atrevía a hacerlo por miedo a que lo descubrieran sus padres.
¿Estábamos hablando de máquinas arcade no? Pues volvamos con el tema. Un buen día llegaron un par de máquinas nuevas (sí, antes los recreativos iban cambiando de máquinas de cuando en vez) al salón de mi barrio y, efectivamente eran el Gals Panic y el Pocket Gal. Y cada vez que alguien introducía una moneda de 25ptas la ranuras, sin saberlo, su partida estaba siendo seguida de reojo por la mayoría de los adolescentes y jovenzuelos presentes, y por algún que otro mayor. ¿Por qué? Pues por que a medida que pasabas las pantallas, el juego te iba alegrando la vista con fotos de unas chicas muy ligeras de ropa.
Iban pasando las semanas y la expectación inicial por las chicas decayó con la misma rapidez con la que ellas se quitaban la ropa. Pero hasta entonces, cada uno tenía su chica favorita y no eran raras las discusiones que pretendían llegar a una conclusión sobre cuál de ellas estaba mejor o peor (ya que en general no eran del todo guapas). Sin embargo y afortunadamente en algunos casos, el incentivo de las chicas era una simple excusa y esta etapa arcade y pervertida nos dejó más de un juegazo que a día de hoy es considerado clásico.
Pocket Gal (Super Pool III)

En 1987 el Pocket Gal salía al mercado de la mano de Data East y con el tiempo se convertiría en uno de los mayores éxitos de la compañía. Este juego de billar contaba con 4 niveles y nuestro objetivo, cómo no, era introducir las bolas en los agujeros realizando el menor número de tiros. Jugábamos solos, pero a medida que lográbamos los objetivos que nos eran propuestos, una amable mujercita nos obsequiaba con su imagen en paños menores.
El Pocket Gals tendría dos secuelas, el Pocket Gal 2 y el Pocket Gal Deluxe.
Si quieres velros todos pasate por PixFans, te aseguro que recordar tan buenos momentos con estos juegos clasicos es todo un subidon



















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