A pesar de que la lista de posiciones descritas en el kamasutra para practicar sexo son interminables las mujeres siempre terminan pidiendo que las folles en las mismas.
En especial que las pongan como perras, a cuatro patas, y les des duro desde detrás. La penetración es mas profunda y sienten como le rebotan los huevos contra su almeja palpitante y mojada mientras le das unos azotes, la coges de la cadera o le tiras un poco de la melena para clavársela hasta dentro.



















Si cuando una mujer sale guarra, sale guarra porque no a todas les gusta sentirse así de putas empaladas por dos buenos rabos.
La semana pasada me lo comentaba una amiga mientras tomábamos un café y departíamos sobre sus últimos amiguitos sexuales, cuando una chica encuentra a un tío que le come bien el coño ellas se enganchan, sexualmente, a ellos.
A estas dos le ha tocado la lotería porque el homenaje que se van a pegar no es ni medio normal, un polvo en toda regla para aliviar tensión sexual.
Vaya sillón, se ve que es cómodo, ¿verdad? Pues eso parece y así es, por lo menos es la sensación que nos da después de la sesión de onanismo que se da esta jovencita.
Esto es un recibimiento en casa y lo demás tonterías. Después de un día completo currando como un animal el que te reciba tu mujer a la puerta de casa y te invite a meterte en el baño que te tiene preparado es una delicia.
La fama que tiene todo el gremio se lo han ganado a pulso aunque algunas de ellas se nieguen a admitirlo. Golfas hay en todas las profesiones, pero en el mundo de la enfermería salen a la palestra como churros.
Como para liarla parda… te lleva detenido la muy puta con lo que toca andarse con cuidado porque el polvo con ella te puede salir caro.
Todo en esta vida tiene un precio, todo y no iba a ser menos en el oficio mas viejo del mundo, la prostitución. Pagar por sexo ha existido, existe y existira siempre que a las mujeres le llame tanto la atención el dinero como para hacer, a cambio de un puñado de dolares, algo que no desean.
Ya lo dice el refranero popular español, sabio el, que hoy es sabado sabadete, con lo que no nos queda otra que salir esta noche en busca de una guarrilla, como la del vídeo, a la que le guste comer polla como una condenada.