Todos los días cuando voy de camino al trabajo veo a una chica Rumana haciendo autostop, es una putilla de carretera que se gana el pan chupando pollas y follando por dinero, cómo tantas otras. La cosa es que llevaba tiempo con ganas de parar, hasta que por fin un día me decidí a gastarme 20 euritos por una chupada.
Creo que han sido los 20 euros mejor gastados de mi vida, al menos quedé cómo nuevo después de esa felación, la chica sabe muy bien hacer su trabajo, seguro que chupado cientos de pollas antes que la mía, pero no vamos a ponernos escrupulosos a estas alturas.
Seguro que el lunes cuando vuelva al curro allí seguirá, pero esta vez intentaré que me haga descuento, seguro que por la mitad me la chupa de nuevo.


















