Una noche loca la tiene cualquiera. La chica salió de fiesta con su novio y después de unas cuantas horas recorriendo los mejores garitos de la ciudad y tomando copas y más copas, llegó la hora de volver a casa, con la medio borrachera encima y con un calentón considerable, porque medio borracho se folla de puta madre, se aguanta más y se hacen más guarrerías que normalmente en estado sobrio no se harían, aunque no siempre sea así.

Una vez en casa ella empezó a subir las escaleras y marcar el paso, él no pierde detalle con su cámara digital. La chica se va quitando la ropa poco a poco hasta llegar a su cuarto donde les espera una buena noche de sexo cargado de alcohol.
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