Esa tarde abrí mi Messenger y observé que tenía a tías que no sabía ni quien eran, ni que hacían entre mis contactos. Como estaba cachondo pregunté a todas si querían follar conmigo. Les pregunté primero si eran mujeres y al rato si eran folladoras.

Todas me metieron sin admisión de inmediato excepto una tal Araceli. Araceli reconoció ser folladora pero sólo se abriría de piernas si conseguía sorprenderla, decirle algo bonito. Pensé unos segundos y escribí:
—Mira Araceli, killa, yo te llevaría el desayuno a la cama aunque fuese la hora de cenar!!!
Ella dudó, pero puso una sonrisilla. Después quedamos en su casa y el resultado lo veréis a continuación.
|
|



















Tags relacionadas: