Me acuerdo que cuando instalé por primera vez en mi computadora el fax módem, para conectarme a Internet, lo primero que hice fue meterme al chat. Estuve mucho rato chateando con diferentes personas hasta que uno llamado “Contigo” me pidió que lo hiciéramos en privado y comenzamos a hablar, como siempre sobre nuestros rasgos y posteriormente nos fuimos al plano sexual.
Ambos nos confesamos lo que nos gustaba hacer y que nos hicieran en la cama. Nos calentamos mutuamente y nos comenzamos a pajear hasta que acabé lanzando mi semen sobre el teclado. Me desconecté quedando para el otro día de chatear nuevamente.
En esa oportunidad me describí y le pedí que se describiera, era blanco, 21 años, como de 1,70 con 18cms buen cuerpo, no lo dudé y concertamos una cita para el otro día por la noche. Como a las 10 de la noche salí de mi casa para encontrarme con él en la plaza principal de mi ciudad. Llegué al sitio acordado, ahí estaba él vestido como me había dicho, y yo llegué y aunque lo reconocí no le dije nada, solo esperé a que él se decidiera.
Después de mirarlo por 5 minutos, él se acercó a mí y me preguntó ¿tú eres Gustavo?, Enseguida le contesté que sí y me dijo que le acompañara hasta su departamento, y que no habría problema porque sus padres y hermano no estaban.
Caminamos poco tiempo pues él vivía muy cerca, en pleno centro de la ciudad. Al entrar al departamento quedé maravillado, era precioso. Nos pusimos a hablar de lo que hacíamos en la vida y yo estaba excitadísimo, sobretodo que le miraba ese culito paradito y gordito que pedía ser tocado. Luego me invitó para su dormitorio para que viéramos algunas fotos que tenía almacenadas en su computadora.
Mientras recreaba mi vista él fue por una botella de champagne y comenzamos a beber, muy rápidamente al extremo de acabarla en menos de media hora, lo que provocó que nos mareáramos y también hizo que me calentara. Alejandro, así se llamaba, inició sus tocadas por todos lados y yo le dejé, luego nos desnudamos, y comenzamos a tocarnos con más fuerza, yo comencé a pajearlo (lo había deseado desde el principio) y él hizo lo mismo, seguíamos pajeándonos y viendo las fotos que tenía en su computadora.
Luego comenzamos a ver fotos de mamadas, a los pocos minutos, yo se la estaba mamando a él, era delicioso sentir su pene dentro de mi boca, cada cierto tiempo me tragaba sus líquidos preseminales, los cuales yo me saboreaba como si fueran de miel, lo pajeaba, me pajeaba y le mamaba, él estaba gozando demasiado así que paré y él comenzó a mamarme a mí.
Era espectacular ver como se tragaba mis 21 cms y como se bebía mis líquidos con tanto gusto, después de un rato no aguantamos más y acabamos, él sobre la alfombra y yo dentro de su boca para luego besarnos y compartir mí semen que aún le quedaba en su lengua. Nos vestimos y me fui para mi casa no sin antes darnos nuestros respectivos números telefónicos.
A la siguiente semana me llamó para decirme que nuevamente estaría solo, que deseaba verme, le dije que por la noche estaría con él, que deseaba penetrarlo y él me dijo que le encantaría hacerlo conmigo. Cuando llegué, él estaba ahí, esta vez sin mediar palabras, nos fuimos inmediatamente hasta su habitación y nos lanzamos a la cama y en un 69 nos mamamos enseguida, quería tragarme toda su verga y él a su vez me mamaba deliciosamente.
Tenía instalado su vídeo y puso una película porno. Esa vez él acabó en mi cara, traté de tragar lo que pude y lo demás me lo regué por todo el cuerpo, cuando yo acabé, lo hice sobre su pene, y seguí mamándoselo, así que tenía un pene todo lleno de mi leche entrando y saliendo de mi boca.
Luego él nuevamente agarra mi verga y comenzó a pajearme para posteriormente ensalivarme e hizo que me acostara de espaldas, se sienta en mi pene erecto tragándoselo completamente y comenzó a cabalgar gimiendo y haciendo que gozara aún más de ese culito que me tenía loco.
Finalmente Alejandro se pajeaba mientras cabalgaba hasta que no aguantó más y lanzó su semen sobre mi pecho dando gritos de placer, al sentir su esfínter apretar mi verga hizo que mi excitación fuera total y le vacíe mi leche dentro.
Esa noche me quedé a dormir con él y por la mañana me duché le besé en la boca y me fui. Durante un mes estuvimos hablando por teléfono y a través del chat, hasta que cierto día en que estábamos chateando me invitó nuevamente a su casa.
Cuando llegué a su casa, me dijo que tenía muchas ganas de mamármela y le dije ¿qué estás esperando?, Así que se arrodilló y me la sacó, él no estaba muy excitado pero sentí que se le paró de un solo golpe cuando se metió mi verga en boca, me la chupaba muy suavemente hasta que paró y me dijo que era mi turno.
Me tragué enseguida su tranca que era un poco gruesa y comencé a chupar hasta que se vino en mi boca tragándome toda su leche, luego él se metió la mía y también se tragó todo mi semen. Luego nos pusimos a ver fotos en su computadora y me puse caliente y se me paró otra vez, a él también, pero esta vez ya no quería que se la mamara, así que comenzó a meterme un dedo por el culito.
Luego fueron 2 hasta un tercero para luego decirme que deseaba meterlo, no dije nada solo le di la espalda y pude sentir su falo rozar mi hoyito el que me comenzó a meter poco a poco, me dolía, en serio, me dolía un poco, pero después de un rato, el dolor se convirtió en placer y comencé a gozar como nunca, ufff. Me hizo gozar tanto que acabée ahí mismo, sobre la cama, y acabó dentro de mí, y yo sentía su leche caliente, dentro de mí… fue lo máximo.
Nos quedamos ahí inmóviles por un rato, yo me levanté, y él me chupa los restos de semen que quedaban en mi prepucio, hasta dejármelo limpio. Me vestí y me fui. Después de ese día lo seguimos haciendo esporádicamente por un periodo de un año.



















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