En el colegio siempre estaba quien claro quien era el empollón, el pelota que se ponía en primera fila, el que se olvidaba el cuaderno en casa a diario o el que simplemente no hacía los deberes nunca y eh aquí un claro ejemplo de lo que es una chica aplicada, a sus 18 añitos en el ultimo curso antes de entrar a la facultad.
Nada mas llegar de las clases y en vez de salir a distraerse un rato prefiere encerrarse en su habitación a terminar lo antes posible todo para el día siguiente y tener una buena nota.
Y lo que suele pasar con una parte de estas chicas tan aplicadas es que le sobra tiempo y lo aprovechan muy bien como es el caso de la protagonista del vídeo.
Si hay tiempo para estudiar también debe haberlo para follar, para desfogarse un rato como mandan los cánones y echar un clavo en toda regla.
Carne de cañón, cuando llegue a la facultad y no tenga tanto control, se pasara el día follando sin parar y sacándole partido al tiempo que este en celo. Yo, si fuera tía, haría lo mismo, ¿quien no?.



















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10.04.2010 a las 21:40
noquiere que te enseñe euducacion sexual para que te comas el batemio