
A casi nadie le gusta perder en los juegos, ni siquiera a las chapas. Hay gente que lo vive con mucha intensidad y se emociona en cualquiera de los lances del juego.
Este joven y esta madura están echando una partida de ajedrez pero el chico vive con tal intensidad el juego que se pone muy nervioso y no consigue coordinar los movimientos. Ante tal situación la mujer decide cambiar de juego donde el chico pueda soltar toda tensión acumulada que tiene.
Ella lo tumba en el sofá y le saca el rabo para conseguir una tensión productiva que consigue chupándoselo. Está partida es más entretenida que la otra sobre todo cuando empiezan las penetraciones, jugada que al final consigue un jaque mate al rey con una corrida del soldadito del tío en el cuerpo de ella.





































